Tengo esto realmente abandonado... Lo se... Pero el tiempo apremia, y las circunstancias hacen que haya cosas más interesantes que hacer.
La vida misma hace que a veces las cosas sigan un curso determinado sin que nosotros podamos hacer nada por cambiarlo o, al menos, intentarlo. Mi vida ha querido que yo tenga suerte y sea de esas personas que, aún con sus problemas rutinarios y comeduras de cabeza varias, pueda considerarse una persona realmente feliz. Como he dicho muchas veces, tengo muchas cosas de las que otras personas carecen, y eso me hace sentir plena, aunque sea egocéntrico, pero creo que lo merezco a fin de cuentas. No ha sido un camino fácil, y seguro que aún quedan muchas piedras en el camino, pero ya no pasarán de ser meras "chinitas" que resultará fácil sortear comparado con lo anterior. Cada vez estoy más convencida de ello.
Realmente no puedo quejarme tanto... Tengo una casa estupenda, una familia adorable que se ha ido forjando con los años, un marido que cada día me demuestra todas esas cosas que se demuestran en pequeños gestos cuando quieres a alguien, no me falta un techo, ni un plato de comida, cosa que hoy en día, es muy de agradecer tal como está el mundo a nuestro alrededor... Y puedo permitirme, en cierto modo, hacer cosas que deseo hacer. No he de rendir cuentas a nadie de mis sueños ni de mis ilusiones, y tampoco de mis alocados planes presentes y futuros. Pocas personas pueden sentir esa libertad, pero yo me siento feliz de saber que tengo el inmenso placer de hacer y decidir lo que me venga en gana, cuando me venga en gana y como me venga en gana.
Por eso mismo, de nuevo, la aventura comienza, arropada por todas esas personas que saben lo que significa para mi y se alegran de que así sea. Vuelvo a ti. Vuelvo a pisar tus calles y a deambular por ellas admirando la magia que las envuelve. Vuelvo a casa, esta vez con más tiempo y con más ganas aún si cabe de volver a verte. Vuelvo a soñar con esa extraña sensación de paz que me arropa cuando pienso en ti, y más desde que se que estando allí es una sensación real. Vuelvo a Londres, a mi casa, a mi sitio, al lugar del que algún día no regresaré. Ya falta menos para regresar allí. 97 días que se harán tan largos como mis casi 30 años, pero que merecerá la pena esperar por ti. El motivo pasa a un segundo plano cuando pienso en el tiempo que estaré allí. Es lo de menos, aunque forme parte del sueño. Tendré tiempo de disfrutarlo en condiciones 13 días después en Italia, pero eso no importa. Al menos no importa tanto como el hecho de volver a casa. A mi casa.
Y de nuevo el sueño comienza. La andadura de nervios, emociones y sentimientos vuelve a aflorar sin miedo una vez más, que, ahora se, que no será la última, sino el principio de muchas que vendrán después hasta la definitiva. Solo queda esperar, apreciar y disfrutar de ello. Pienso disfrutar de cada soplo de brisa que me de en la cara. Pienso disfrutar de cada gota de lluvia que caiga y de cada rayo de sol que salga. Pienso llevar la maleta vacía para traerla de vuelta cargada de ilusión. Pienso vaciar mis pulmones para llenarlos de tu aire y de tus aromas y guarlarlos ahí hasta la próxima vez, para no olvidarlo hasta entonces. Y pienso ir con los ojos bien abiertos, para intentar descubrir qué tiene preparado para mi destino. Porque sigue ahí. Está ahí... y no pienso luchar contra ello porque se lo que implica y me encanta.
Londres... Nos vemos en 97 días!!!!!! ^^
2 comentarios:
Esto es el principio de algo maravilloso...me encanta!!! y me alegro por ti...ves con los ojos abiertos, cada cosa insignificante puede ser una gran señal!!! disfruta al maximo y cuidate...un besito y haz caso a lo que te dice el corazon
Gracias sis!!
Va a ser muy emocionante volver a ver todo aquello. Y sí, andaré con los ojos bien abiertos a cada cosa que vea!
Estoy deseando que llegue el día. Ains, me emociono solo de pensarlo!! ^^
Y claro que haré caso a lo que me diga el corazón! Y más allí... Tú sabes, quizá mejor que nadie, lo que implica, verdad? ;)
Besitos Sis!!!!!!!
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